Poco que añadir a lo que se muestra, imaginad la infinidad de pruebas y dolores infinitos en el propio ego, para llegar al resultado final. Creo que no recuerdo o no quiero recordar los tramites para llegar a ese resultado. Creo que mi mente sabiamente ha borrado, de mi registro mental esa momento de mi vida.
Ah si!!! Los de la bici son “Pepin y Pepiña”, mascotas de la guardería :S, el payaso salido de una película de Serie B es oficialmente su logotipo.
Negaría ser el autor de ESO delante de un juez
Todo el proceso de diseño fue una pesadilla, apenas puedes distinguir nada de tu diseño inicial en el engendro resultante. Busca una esquina oscura en la que sollozar y borra toda las pruebas que demuestren tu participación en la propuesta.

Mi comentario es muy escueto pero seguro que a muchos os ha pasado alguna vez. Toda la creatividad y adaptaciones a distintos formatos de la promoción estaban, alegremente, cerrados y una simple pregunta a nuestro cliente, para asegurarnos de que los textos que se incluían eran correctos hizo que el cliente cambiara, a su gusto personal, absolutamente todo el arte final, únicamente bajo su criterio.
No pondría el diseño final en mi portfolio
Está claro que las meaditas del cliente han terminado por ahogar tu diseño (a estas alturas ni siquiera se puede decir que sea totalmente tuyo). Es el momento de poner tu propuesta inicial en tu portfolio y olvidar todo el asunto.

El primero de mis trabajos como freelance, en 2008, y hasta el momento, el más complicado. El proyecto consistía en diseñar y producir un conjunto de petos para los niños que recibían clases en una escuela de esquí. Dejando de lado las inacabables jodiendas con los proveedores y el estampador, el proceso de diseño fue más duro que la cara de Cher. Quizás no tanto por el diseño original, sino por la cantidad de modificaciones que tuve que hacer para adaptarlo a imprenta con el presupuesto cerrado y con el tiempo en contra. Aproximadamente una semana de cálculos de costes, presentaciones, negaciones, recálculos, representaciones, renegaciones, etc… El resultado, eso sí, mejor que la propuesta.
¡Sorpresa! Está mejor que el inicial
Nunca pensaste que pudiera ocurrir, pero vaya, las sugerencias del cliente realmente tenían razón de ser y el diseño final está mucho mejor que la propuesta inicial que presentaste. Vivir para ver.

Realicé el diseño de las playeras para la celebración del día de la independencia aquí en Guatemala. Hice una propuesta para el cliente tomando en cuenta que a aprete del tema de independencia es una actividad deportiva la que se realiza. En este caso el cliente no me pidió cambios, él llevó el diseño que el mismo realizó argumentando que simplemente le parecía mejor.
No pondría el diseño final en mi portfolio
Está claro que las meaditas del cliente han terminado por ahogar tu diseño (a estas alturas ni siquiera se puede decir que sea totalmente tuyo). Es el momento de poner tu propuesta inicial en tu portfolio y olvidar todo el asunto.

Prácticamente todo el feedback del cliente se limitó a una sola frase versión tras versión: Reducid la cabecera, reducid la cabecera, reducid la cabecera… Creo que los clientes no terminan de darse cuenta de que las pantallas a 800×600 desaparecieron hace tiempo. Para una vez que un cliente tiene fotos más o menos decentes…
No pondría el diseño final en mi portfolio
Está claro que las meaditas del cliente han terminado por ahogar tu diseño (a estas alturas ni siquiera se puede decir que sea totalmente tuyo). Es el momento de poner tu propuesta inicial en tu portfolio y olvidar todo el asunto.
