El cliente acudió a la empresa para crear su identidad visual corporativa. Acababan de abrir el bufete y pidieron varias propuestas de logos. Se le presentó una de ellas muy trabajada la cual el cliente rechazó de inmediato, no dejándose asesorar e imponiendo su punto de vista. Tras negociaciones infructuosas, se llevó a cabo el logo según sus directrices, que modificó varias veces más hasta acabar en el diseño final que podéis ver…
Pero... ¡si es totalmente distinto!
El diseño final no se parece en NADA a la propuesta inicial que presentaste. Tampoco es que haya empeorado, es como comparar una cebra con una piña tropical. Evidentemente ha habido un problema de comunicación ¿no te podían haber dicho lo que querían desde el principio?Pero si apenas se nota la diferencia... ejem, es coña. Al menos parece que se mantuvieron constantes en el esquema de color, claro que viendo el logo final yo no sabría si me encuentro ante un bufete o la sede de un partido político (menos mal que conservaron lo de "abogados")


La verdad es que cambiaron poco el proyecto, así que no sabría decir muy bien cual de ellos es peor. Lo dejo a vuestra eleción.
¡Sorpresa! Está mejor que el inicial
Nunca pensaste que pudiera ocurrir, pero vaya, las sugerencias del cliente realmente tenían razón de ser y el diseño final está mucho mejor que la propuesta inicial que presentaste. Vivir para ver.La barra negra adicional no supone una gran diferencia, pero el color de la foto del diseño final me motiva mucho más. La posición del sol me hace fijarme en el menú mientras que en la primera opción se llevaba el centro de atención lejos de todo. Además la luz del paisaje es más... entrañable :)


El diseño tenía que comunicar la desesperación de alguien que no consigue vender su casa y decide pasarse “al lado oscuro” y hacerlo mediante engaños.
El cliente nos sugirió que había quedado demasiado “angelical”… y la verdad es que tenía toda la razón. Puede que el diseño final no sea tan limpio y agradable a la vista, pero transmite la idea mucho mejor.
¡Sorpresa! Está mejor que el inicial
Nunca pensaste que pudiera ocurrir, pero vaya, las sugerencias del cliente realmente tenían razón de ser y el diseño final está mucho mejor que la propuesta inicial que presentaste. Vivir para ver.Realmente el diseño final no es más "bonito" a la vista pero desde luego no pasa desapercibido y si se trata de contar una historia cumple su función mucho mejor.


Al principio todo fue bien para el diseñador, cuyo trabajo tuvo luz verde durante el 90% del proyecto, para caerse con todo el equipo un día antes de la entrega. Tras una conversación telefónica y un pequeño intercambio de emails, salió a la luz el pequeño detalle de que la ejecutiva de cuentas responsable del cliente no había presentado una sola pantalla para su aprobación desde la primera reunión, tres lejanas semanas atrás.
Lo que siguió fueron 6 horas de parches, cambios, mutaciones extremas del diseño original y una buena dosis de momentos tensos que recorrieron toda la cadena de trabajo: el diseñador (cabreado como una mona), la ejecutiva de cuentas (acojonada y balbuceando), el jefe de cuentas (preparando el hacha por un lado y el culo por otro). Por supuesto, los diseños estaban ya maquetados… dicho sea de paso, por un freelance, que se forró gracias a la ‘peculiar’ gestión del proyecto.
Tres días después de terminar el plazo aún andábamos haciendo cambios. “Esto” es el resultado.
Pero... ¡si es totalmente distinto!
El diseño final no se parece en NADA a la propuesta inicial que presentaste. Tampoco es que haya empeorado, es como comparar una cebra con una piña tropical. Evidentemente ha habido un problema de comunicación ¿no te podían haber dicho lo que querían desde el principio?Desde luego no se puede negar que el diseño final es más... "corporativo". Claro que también es más insulso, falto de personalidad y lo mismo podría promocionar un champú que un depósito bancario de alto rendimiento.


La verdad es que todo el proceso de diseño fue estupendo, no pidieron ni un cambio. Hasta que en el último momento y una vez publicada la web decidieron que la home quedaba muy sosa y querían ver algo de color ¡pero si todas las etiquetas de sus productos son en blanco y negro!
Dado que no tenían la foto de la masía en color tuve que poner ese coloreado de foto vieja.
La verdad... apenas se nota la diferencia
En su momento cada cambio que pidió el cliente te sacó de tus casillas pero la verdad es que si ves ambas maquetas juntas… es como jugar a las 10 diferencias. No puedes usar este diseño para lloriquear ante tus compañeros, tendrás que buscar algo más humillante.
